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PERSPECTIVAS DE PROTECCIÓN Y CUIDADO - LEY 1774 DE 2016.

LOS ANIMALES SINTIENTES EN LOS ALBORES DEL SIGLO XXI, PERSPECTIVAS DE PROTECCIÓN Y CUIDADO DESDE LA LEY 1774 DE 2016

La normatividad colombiana nos convoca a reconocer y respetar los derechos de los animales, que gracias a la ley 1774 de 2016, los denomina seres sintientes, y en cuyos artículos se determinan las premisas para garantizar su bienestar. Como ciudadanos y tenedores de mascotas, es importante tener presente los derechos que la ley ha otorgado, para vivir en armonía con nuestro ambiente y evitar cualquier tipo de sanción.

Artículo 1°. Objeto. Los animales como seres sintientes no son cosas, recibirán especial protección contra el sufrimiento y el dolor, en especial, el causado directa o indirectamente por los humanos, por lo cual en la presente ley se tipifican como punibles algunas conductas relacionadas con el maltrato a los animales, y se establece un procedimiento sancionatorio de carácter policivo y judicial.[i]

Los animales se han convertido en nuestra cultura en ese eslabón perdido, que de repente encontramos en la contemporaneidad, como un resquicio olvidado por la tradición del raciocismo y la racionalidad, en donde solo lo humano tiene un valor preponderante de respeto hacia la vida, caminar hoy desde la leyes hacia un restablecimiento de la figura animal como “SER SINTIENTE”, nos permite determinar que el respeto a la vida no está condicionado solo a la figura y estereotipos, sino que va más allá de la corporeidad humana, estableciendo su perímetro de protección en los que desde nuestra cognición, han adquirido un estatus  visible de cuidado.

Para las situaciones como el cautiverio, sufrimiento y los casos de abandono, la ley contempla penas como multas, la inhabilidad especial o prisión, según el caso.

En el escenario particular del abandono, la Delegatura de Derechos Colectivos y del Ambiente de la Personería de Itagüí, en los últimos meses, ha recibido varias llamadas y denuncias sobre abandono de los animales sintientes en las calles de nuestro municipio. Es de señalar, que tal hecho es sancionado por la ley con multas de 5 a 50 salarios mínimos legales vigentes, y en delitos contra la vida, la integridad física y emocional de los animales, que incluso causen su muerte o lesiones graves, la sanción puede llegar a prisión de 12 a 36 meses.

Motivamos a la comunidad a denunciar de manera temprana todas las acciones y agresiones hacia los animales, para de esta forma evitar hechos lamentables, como exponer al animal a traumas, a peligros inminentes como atropellamientos, hambre, enfermedad o situaciones que pongan en peligro sus vidas, salud o integridad física.

Nuestra humanidad nos permite reconocer el dolor en los otros seres, por eso, como sociedad estamos obligados a protegerlos y apoyar las políticas en pro de la protección animal. Hoy reconocemos desde todos los ámbitos sociales una cultura que se ha ido incrementando hacia el respeto y valoración de aquellos seres que hoy son parte de la familia y de las tradiciones orales, ya que ellos desde antes y hasta nuestros días, han sido  parte vital y motora desde una configuración semántica y lingüística de la palabra “mascota”, hacia el desarrollo de la familia y sus vínculos sociales.

Según la ley 1774 de 2016, la responsabilidad de los tenedores de mascotas no se limita a proporcionarles alimentos, es necesario además habilitarles ambientes adecuados en los que no sufra injustificadamente malestar físico o dolor, tampoco deben estar sometidos a condiciones de miedo o estrés, y debemos procurarles espacios en los que se les permita la libertad de comportamiento, propia de su condición natural de animal.

El aporte que los animales sintientes han tenido en el desarrollo de nuestra civilización es innegable, según estudios, los perros nos acompañan desde nuestra etapa de cazadores recolectores. En la actualidad, su presencia en nuestras actividades diarias permite avances en diferentes áreas, como ejemplo tenemos la terapia psicológica con los animales, una gran fuente de catalización positiva hacia la recuperación de niños y niñas, que han establecido en la cercanía de esa figura animal un sentido de protección y fortaleza, que les ha ayudado a salir de sus síntomas y sus necesidades de afecto.

Aplaudimos el gran avance de nuestras leyes hacia el restablecimiento del respeto por lo “no humano”, que al parecer hoy desde el proteccionismo estatal hacia nuestros animales, se ha transformado en una visión y mentalidad moderna donde se ha mutado desde una semántica simplista el significado y desarrollo  de lo “racional y lo no racional”. 

 

[i] Ley 1774 de 2016 “Por medio de la cual se modifican el Código Civil, la Ley 84 de 1989, el Código Penal, El Código de Procedimiento Penal y se dictan otras disposiciones”. Artículo 1°. Objeto. Año 2016.

 

 

 

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